La medicina nuclear es parte de mi vida, de toda mi vida. Porque me he interesado desde el momento en que me recibí de médico, momento en el que aún no existía la especialidad. Allí comencé un largo camino de investigación, que se extiende hasta estos días.
En 1960 tuve la fortuna de poder hacer los primeros estudios con radioisótopos, los primeros en el país: localización placentaria, uptake hepático, clearance tisular en piel, volumen minuto cardíaco.
Y gracias al aporte y el estudio de científicos extranjeros, he podido, junto con el equipo de trabajo, hacer los primeros grandes avances en medicina nuclear en la Argentina.
Hoy estamos frente a la más avanzada tecnología, con equipos que logran un diagnostico a la perfección que permiten no sólo describir patologías, sino que además generan su tratamiento. Desde aquellos años de joven médico y hoy, no solo han trascurrido años, también ha transcurrido toda mi energía profesional puesta a merced de la medicina nuclear, para que hoy sea una especialidad de grandes aportes a la medicina en general y a la salud de todas las personas en particular.

Dr. García del Río.