Enfermedades respiratorias más comunes

Las enfermedades respiratorias afectan a las vías nasales, los bronquios y los pulmones, principalmente.

La tos persistente, la falta de aire (disnea) y las secreciones respiratorias son los síntomas más frecuentes, cuya intensidad varía de una persona a otra, de acuerdo a la enfermedad en cuestión, su grado se severidad y tiempo de evolución.

Entre las enfermedades respiratorias más comunes están:

Gripe y resfriado común

Son dos infecciones respiratorias virales autolimitadas (es decir, que finalizan sin tratamiento). Tienen una duración de entre tres y cinco días y el cuerpo se encarga de combatirlas y curarlas de forma espontánea. Se manifiestan por dolor de garganta, fiebre, estornudos, tos, malestar general y obstrucción nasal.

Rinitis

Es la inflamación del revestimiento mucoso de la nariz. Sus síntomas incluyen estornudos, picor nasal, congestión nasal y secreción postnasal. Según su causa puede ser alérgica, infecciosa (virus o bacterias) o deberse al mal uso de medicamentos vasoconstrictores nasales (por ejemplo, los descongestionantes). Un tabique nasal desviado, los tumores y los cuerpos extraños también causan enfermedades respiratorias.

Rinosinusitis

Es la afectación de las cavidades paranasales. La rinosinusitis es la complicación de una rinitis y se manifiesta por la emisión abundante de mucosidad líquida por la nariz y opacidad de los senos en radiografía y tomografía axial computarizada (TAC).

Faringitis

Es una infección viral o bacteriana de la garganta. En este último caso, se requiere el uso de antibióticos. La faringitis puede causar fiebre, dolor al tragar, tos y malestar general.

Amigdalitis

Es la inflamación de las amígdalas, un órgano constituido por numerosos nódulos linfáticos ubicado en la garganta. Las amígdalas ayudan a eliminar gérmenes y bacterias, pero cuando se inflaman causan dificultad para deglutir, dolor de oído, fiebre, dolor de cabeza y de garganta.

Bronquitis

Consiste en una irritación e inflamación de los bronquios, lo cual provoca el estrechamiento de las vías respiratorias, cierta dificultad para respirar y la acumulación de moco, además de tos. La principal causa de la bronquitis es el humo del tabaco, así como la exposición a gases industriales o aire contaminado.

Enfisema pulmonar

Patología pulmonar que causa la destrucción progresiva de los vasos sanguíneos en los pulmones y alvéolos. En efecto, los alvéolos son cavidades muy pequeñas en forma de pequeñas bolsas situadas en el extremo de un bronquiolo. Son las ramificaciones más finas de los bronquios. Las personas con enfisema tienen, por lo general, problemas para respirar durante el ejercicio y el tabaquismo es la causa más frecuente.

Asma

Enfermedad respiratoria crónica muy frecuente en los niños, aunque también afecta a los adultos. El asma provoca la inflamación de los bronquios y dificulta las tareas del resto del sistema respiratorio. Las personas asmáticas experimentan insomnio, fatiga, dificultad para respirar, tos, silbidos en el pecho y problemas para realizar las tareas cotidianas.

Neumonía

Es una de las enfermedades respiratorias más graves que existen. Esta enfermedad aparece como consecuencia de una infección viral, bacteriológica o por hongos, y sus síntomas más significativos son la fiebre, los escalofríos, el dolor en el tórax, la pérdida del apetito, la respiración rápida y la tos.

Cáncer de pulmón

Es una enfermedad que impide la respiración normal y puede extenderse a otras partes del cuerpo. El tabaco es la principal causa de cáncer de pulmón en el mundo, así como la contaminación del aire y los productos químicos. La OMS lo considera como uno de los 5 tipos de cáncer que más causa muertes en el mundo.

ACV: reconocer los síntomas, prevenir y actuar a tiempo

El 29 de octubre se conmemora el Día Mundial del Accidente Cerebrovascular (ACV), una fecha para promover la toma de conciencia sobre esta enfermedad considerada, después de las cardíacas, la segunda causa de muerte y la primera de incapacidad en el mundo. Por eso, disminuir el impacto de este flagelo es fundamental, y hacerlo a partir de la concientización es una de las herramientas más eficaces. Saber cómo reconocer sus síntomas, cómo prevenirlos y cómo tratarlos es clave para poder actuar a tiempo.

Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), 15 millones de personas sufren un evento vascular cerebral al año en todo el mundo. De este grupo, 5 millones mueren y otros 5 millones quedan discapacitadas de por vida. En Argentina, la frecuencia de ACVs es de 1 cada 9 minutos, según datos arrojados por el estudio PREVISTA (Programa para la Evaluación Epidemiológica del Stroke en Tandil) publicado en la revista Stroke en el año 2016.

Qué es un ACV

Es una afección causada por la pérdida de flujo sanguíneo cerebral (ACV isquémico) o por el sangrado cerebral (ACV hemorrágico). Datos del Ministerio de Salud de la Nación destacan que el ACV isquémico es el más frecuente y ocurre en el 80% de los casos.

El ACV es más devastador que un ataque cardíaco en especial por la incapacidad que provoca: generalmente parálisis de medio cuerpo y muchas veces pérdida del habla. Por eso, debemos recordar que es una enfermedad prevenible, tratable y recuperable, como muchas otras.

Signos de alerta

En esta enfermedad es muy importante reconocer los síntomas para su detección precoz. La consulta médica inmediata es fundamental para reducir secuelas o complicaciones:

* Entumecimiento súbito o debilidad facial, del brazo o la pierna, especialmente de un lado del cuerpo.

* Confusión súbita, o dificultad para hablar o comprender el habla.

* Súbita dificultad para ver con uno o ambos ojos.

* Dificultad súbita para caminar, mareos, o pérdida del equilibrio o l la coordinación.

* Dolor de cabeza grave súbito sin causa conocida.

* Otros signos de peligro que pueden producirse incluyen visión doble, somnolencia, náuseas y vómitos.

Los síntomas pueden empeorar o mejorar, e incluso recuperarse por completo en pocos minutos u horas. Por eso, es fundamental saber que aunque los síntomas sean transitorios, igualmente anuncian que existe un problema vascular serio.

El ACV tiene los mismos factores de riesgo que la enfermedad coronaria: hipertensión arterial, diabetes, colesterol alto, tabaquismo, sobrepeso y obesidad, sedentarismo, consumo de sal, entre otros. Por lo tanto, es prevenible y el tratamiento de ellos ayudará a evitar el primer ataque cerebrovascular y los ataques cerebrales recurrentes.

Es importante tener en cuenta que todas las personas tienen algún riesgo de tener un ACV o un infarto cardiaco. Si bien las más propensas serán aquellas que tengan mayor número de factores de riesgo. Por lo tanto, el control de los factores de riesgo se vuelve fundamental ya que muchos no producen síntomas durante años. Para esto, la consulta médica periódica y llevar una vida saludable es clave en la prevención.

o La hipertensión arterial es uno de los principales factores de riesgo para el desarrollo de morbimortalidad cardio y cerebro vascular. La falta de control de la presión arterial puede generar ACV.

o La inactividad física también se ubica dentro de los principales factores de riesgo de mortalidad y de padecer enfermedades no transmisibles, como las cardiovasculares, el cáncer y la diabetes. Por eso, hacer actividad física siempre disminuye la mortalidad cardiovascular y por ACV.

o Una dieta equilibrada y mantener un peso adecuado es fundamental para la salud del corazón y del sistema vascular. Desde la Fundación Cardiológica Argentina recomendamos disminuir el consumo de sal; aumentar la ingesta de comidas con alto contenido de potasio y fibras; consumir abundantes frutas y verduras, carnes magras, pescado y legumbres; y poco o nada azúcar. El alcohol debe consumirse con moderación.

o El tabaco daña gravemente la salud, independientemente de cómo se consuma (cigarrillos, cigarros, pipa o tabaco para mascar). El tabaquismo es un potente factor de riesgo de ACV isquémico, asociado con una duplicación aproximada del riesgo, mientras que el riesgo es de 2 a 4 veces mayor para el ACV hemorrágico. La exposición pasiva al humo del tabaco también es peligrosa. Por eso, el consejo es no fumar.

o Los trastornos cardíacos más frecuentes como la enfermedad coronaria, defectos valvulares, arritmia cardiaca (fibrilación auricular), entre otros, pueden dar como resultado coágulos sanguíneos que pueden desprenderse y bloquear vasos dentro del cerebro o que van hacia él. Por eso, su detección y tratamiento, en conjunto con todos los otros factores de riesgo, también es importante.

En síntesis, la prevención es fundamental para revertir el impacto de esta enfermedad y sus factores de riesgo. Garantizar una prevención eficiente es responsabilidad de todos: la población, la comunidad médica, el sistema de salud, y el Estado en su conjunto.

Por Jorge Tartaglione

(*) Médico cardiólogo. Presidente de la Fundación Cardiológica Argentina (FCA)

Qué es un ACV

Accidente cerebrovascular

Un accidente cerebrovascular sucede cuando el flujo de sangre a una parte del cerebro se detiene. Algunas veces, se denomina «ataque cerebral».

Si el flujo sanguíneo se detiene por más de pocos segundos, el cerebro no puede recibir nutrientes y oxígeno. Las células cerebrales pueden morir, lo que causa daño permanente.

Causas

Hay dos tipos principales de accidente cerebrovascular:

  • Accidente cerebrovascular isquémico
  • Accidente cerebrovascular hemorrágico

El accidente cerebrovascular isquémico ocurre cuando un vaso sanguíneo que irriga sangre al cerebro resulta bloqueado por un coágulo de sangre. Esto puede suceder de dos maneras:

  • Se puede formar un coágulo en una arteria que ya está muy estrecha. Esto se denomina accidente cerebrovascular trombótico.
  • Un coágulo se puede desprender de otro lugar de los vasos sanguíneos del cerebro, o de alguna parte en el cuerpo, y trasladarse hasta el cerebro. Esto se denomina embolia cerebral o accidente cerebrovascular embólico.

Los accidentes cerebrovasculares isquémicos también pueden ser causados por una sustancia pegajosa llamada placa que puede taponar las arterias.

Un accidente cerebrovascular hemorrágico ocurre cuando un vaso sanguíneo de una parte del cerebro se debilita y se rompe. Esto provoca que la sangre se escape hacia el cerebro. Algunas personas tienen defectos en los vasos sanguíneos del cerebro que hacen que esto sea más probable. Estos defectos pueden incluir:

  • Aneurisma (un área débil en la pared de un vaso sanguíneo que provoca que al vaso se le forme una protuberancia o una burbuja en la parte exterior)
  • Malformación arteriovenosa (MAV; una conexión anormal entre las arterias y venas)
  • Angiopatía cerebral amiloide (ACA: una afección en la que las proteínas amiloides se acumulan en las paredes de las arterias del cerebro)

Los accidentes cerebrovasculares hemorrágicos también pueden ocurrir cuando alguien está tomando anticoagulantes, como warfarina (Coumadin). La presión arterial muy alta puede hacer que los vasos sanguíneos se revienten, ocasionando un accidente cerebrovascular hemorrágico.

Un accidente cerebrovascular isquémico puede presentar sangrado y convertirse en un accidente cerebrovascular hemorrágico.

La presión arterial alta es el principal factor de riesgo para los accidentes cerebrovasculares. Otros factores de riesgo importantes son:

  • Frecuencia cardíaca irregular, llamada fibrilación auricular
  • Diabetes
  • Ser hombre
  • Antecedentes familiares de la enfermedad
  • Colesterol alto
  • Aumento de la edad, especialmente después de los 55 años
  • Origen étnico (las personas de raza negra son más propensas a morir de un accidente cerebrovascular)
  • Obesidad
  • Historial de accidentes cerebrovasculares previos o accidentes isquémicos transitorios (que ocurren cuando la sangre fluye a una parte del cerebro se detiene por un período breve

El riesgo de accidente cerebrovascular es también mayor en:

  • Personas que tienen una enfermedad cardíaca o mala circulación en las piernas causada por estrechamiento de las arterias
  • Personas que tienen hábitos de un estilo de vida malsano tales como el tabaquismo, consumo excesivo de alcohol, consumo de drogas, una dieta rica en grasa y falta de ejercicio
  • Mujeres que toman píldoras anticonceptivas (especialmente las que fuman y son mayores de 35 años)
  • Las mujeres embarazadas tienen un mayor riesgo durante el embarazo
  • Mujeres que toman terapia de reemplazo hormonal

Síntomas

Los síntomas de un accidente cerebrovascular dependen de qué parte del cerebro esté dañada. En algunos casos, es posible que una persona no se dé cuenta de que ha tenido un accidente cerebrovascular.

La mayoría de las veces los síntomas se presentan de manera súbita y sin aviso. Pero, los síntomas pueden ocurrir intermitentemente durante el primero o segundo día. Los síntomas por lo general son más graves cuando el accidente cerebrovascular acaba de suceder, pero pueden empeorar lentamente.

Si el accidente cerebrovascular es causado por sangrado en el cerebro, se puede presentar un dolor de cabeza. El dolor de cabeza:

  • Comienza repentinamente y puede ser intenso
  • Puede empeorar al acostarse bocarriba
  • Lo despierta si está dormido
  • Empeora cuando se cambia de posición o cuando se agacha, hace esfuerzo o tose

Otros síntomas dependen de la gravedad del accidente cerebrovascular y de la parte del cerebro afectada. Los síntomas pueden incluir:

  • Cambio en la lucidez mental (incluso, somnolencia, pérdida del conocimiento y coma)
  • Cambios en la audición o en el sentido del gusto
  • Cambios que afectan el tacto y la capacidad de sentir dolor, presión o temperaturas diferentes
  • Confusión o pérdida de memoria
  • Dificultad para deglutir
  • Dificultad para leer o escribir
  • Mareos o sensación anormal de movimiento (vértigo)
  • Problemas con la vista, como disminución de la visión, visión doble o ceguera total
  • Falta de control de esfínteres
  • Pérdida del equilibrio o coordinación, o problemas para caminar
  • Debilidad muscular en la cara, el brazo o la pierna (por lo regular solo en un lado)
  • Entumecimiento u hormigueo en un lado del cuerpo
  • Cambios emocionales, de personalidad o de estado de ánimo
  • Problemas para hablar o entender a otros que estén hablando

Pruebas y exámenes

El médico realizará un examen físico para:

  • Verificar si hay problemas con la visión, el movimiento, la sensibilidad, los reflejos, la comprensión y el habla. El médico y el personal de enfermería repetirán este examen a lo largo de un período de tiempo para ver si el accidente cerebrovascular está empeorando o mejorando.
  • Auscultar las arterias carótidas en el cuello con un estetoscopio para ver si hay un ruido anormal, llamado soplo, que es causado por flujo sanguíneo anormal.
  • Revisar si hay presión arterial alta.

Le pueden hacer los siguientes exámenes para ayudar a encontrar el tipo, la localización y la causa del accidente cerebrovascular y descartar otros problemas:

  • Tomografía computarizada del cerebro para determinar si hay algún sangrado
  • Resonancia magnética del cerebro para determinar la ubicación del accidente cerebrovascular
  • Angiografía de la cabeza para buscar un vaso sanguíneo que está bloqueado o sangrando
  • Dúplex carotídeo (ultrasonido) para ver si se han estrechado las arterias carótidas del cuello
  • Ecocardiografía para ver si el accidente cerebrovascular pudo haber sido causado por un coágulo sanguíneo proveniente del corazón
  • Angiografía por resonancia magnética (ARM) o angiografía por tomografía computarizada para ver si hay vasos sanguíneos anormales en el cerebro

Otros exámenes incluyen:

Tratamiento

Un accidente cerebrovascular es una emergencia. Se necesita tratamiento inmediato. Llame al número local de emergencias (como el 911 en los Estados Unidos) o busque atención médica de emergencia ante los primeros signos de accidente cerebrovascular.

Las personas que están experimentando síntomas de un accidente cerebrovascular deben llegar al hospital lo más rápido posible.

  • Si el accidente cerebrovascular fue causado por un coágulo sanguíneo, se puede administrar un fármaco trombolítico para disolverlo.
  • Para que sea efectivo, este tratamiento debe iniciarse dentro de las 3 a 4 1/2 horas posteriores al inicio de los síntomas. Cuanto más rápidamente se inicie este tratamiento, mejores serán las probabilidades de un buen desenlace clínico.

Otros tratamientos administrados en el hospital dependen de la causa del accidente cerebrovascular. Estos pueden incluir:

  • Anticoagulantes, como heparina o warfarina (Coumadin), ácido acetilsalicílico (aspirin) o clopidogrel (Plavix)
  • Medicamentos para controlar los factores de riesgo como la hipertensión arterial, la diabetes y el colesterol alto
  • Procedimientos especiales o cirugía para aliviar los síntomas o prevenir más accidentes cerebrovasculares
  • Nutrientes y líquidos

La fisioterapia, la terapia ocupacional, la logopedia y la terapia de deglución se iniciarán en el hospital. Si la persona presenta problemas graves de deglución, probablemente será necesaria una sonda de alimentación en el estómago (sonda de gastrostomía).

El objetivo del tratamiento después de un accidente cerebrovascular es ayudarle a recuperar la mayor funcionalidad posible y prevenir accidentes cerebrovasculares futuros.

La recuperación de su accidente cerebrovascular comenzará mientras usted esté todavía en el hospital o en un centro de rehabilitación. Y continuará cuando deje el hospital o el centro de rehabilitación para irse a casa. Asegúrese de asistir a las citas de control con su proveedor de atención médica después de ir a casa.

Expectativas (pronóstico)

El pronóstico de una persona después de un accidente cerebro vascular depende de:

  • El tipo de accidente cerebrovascular
  • La cantidad de tejido cerebral dañado
  • Qué funciones corporales han resultado afectadas
  • Qué tan rápido se administró el tratamiento

Los problemas para moverse, pensar y hablar con frecuencia mejoran en las semanas o meses siguientes a un accidente cerebrovascular.

Muchas personas que han sufrido un accidente cerebrovascular seguirán mejorando en los meses o años siguientes a este.

Más de la mitad de las personas que tienen un accidente cerebrovascular son capaces de desenvolverse y vivir en el hogar. Otras personas no son capaces de cuidarse sin ayuda.

Si el tratamiento con trombolíticos tiene éxito, los síntomas de un accidente cerebrovascular pueden desaparecer. Sin embargo, las personas con frecuencia no llegan al hospital a tiempo para recibir estos fármacos o no pueden tomarlos debido a una afección.

Las personas que tienen un accidente cerebrovascular por un coágulo de sangre (accidente cerebrovascular isquémico) tienen una mejor probabilidad de sobrevivir que aquellas que tienen un accidente cerebrovascular por sangrado en el cerebro (accidente cerebrovascular hemorrágico).

El riesgo de un segundo accidente cerebrovascular es mayor durante las semanas o meses después del primero. El riesgo empieza a disminuir después de este lapso.

Cuándo contactar a un profesional médico

El accidente cerebrovascular es una emergencia que debe tratarse de inmediato. Existe una sigla en inglés (F.A.S.T.) que facilita recordar las señales de un accidente cerebrovascular y lo que debe hacer si cree que ha ocurrido un accidente cerebrovascular. La acción más importante a tomar es llamar al número local de emergencias (911 en los Estados Unidos) si alguien tiene síntomas de este problema.

F.A.S.T. son las siglas en inglés de:

  • FACE (cara). Pídale a la persona que sonría. Revise para ver si uno de los lados de la cara se cuelga.
  • ARMS (brazos). Pídale a la persona que levante ambos brazos. A ver si un brazo se desplaza hacia abajo.
  • SPEECH (habla). Pídale a la persona que repita una oración simple. Revise para ver si arrastra las palabras y si la frase se repite correctamente.
  • TIME (tiempo). Si una persona presenta alguno de estos síntomas, el tiempo es esencial. Es importante llegar al hospital lo antes posible. Llame al número local de emergencias (911 en los Estados Unidos) de inmediato para asistencia de emergencia.

 

Beneficios de la actividad física

Los beneficios de la actividad física

La Organización Mundial de la Salud (OMS) describe la actividad física como cualquier movimiento corporal producido por los músculos esqueléticos que exija gasto de energía. La OMS nos explica que la falta de actividad física es el cuarto factor de riesgo de mortalidad a nivel mundial. Además, la inactividad física es la principal causa de un alto porcentaje de los cánceres de mama y colon, diabetes y cardiopatías.

En la sociedad contemporánea los trabajos que exigen una actividad física son cada vez más escasos, por eso el deporte cobra una importancia cada vez mayor. Un nivel adecuado de actividad:

  • Reduce el riesgo de hipertensión, cardiopatías coronarias, accidentes cerebrovasculares, diabetes, cáncer de mama y colon y depresión.
  • Mejora la salud de los huesos y la capacidad funcional del cuerpo
  • Es determinante para el gasto energético y, por tanto, ayuda a tener equilibrio calórico y un peso saludable.

Basta con 30 minutos de actividad física moderada al día para asegurarse estos beneficios, por lo que es algo que cualquier persona puede practicar.

La importancia del deporte

El deporte es una excelente forma de actividad física con la que lo pasarás bien y podrás conseguir objetivos  tales como desarrollo muscular, pérdida de peso o reducción de grasas. El deporte también beneficia la regulación hormonal y el refuerzo del sistema inmunológico además de contribuir a un adecuado descanso y a reducir la fatiga.

Los beneficios del deporte no son solo físicos, sino que también afectan a la salud mental, reduciendo la aparición de depresión y el estrés, mejorando la autoestima e, incluso, las relaciones sociales, cuando se practican deportes de equipo. En definitiva, ¡el deporte te hace sentir bien!

 

Alimentación: frutas y verduras

Las frutas y verduras son imprescindibles en la alimentación para cubrir los requerimientos nutricionales.

Las frutas y verduras aportan vitaminas, minerales y fibra. Inculcar el hábito de tomarlas es fundamental para cubrir los requerimientos nutricionales. ¿Un truco de nuestra especialista María Martín? “A media mañana y a media tarde utilizar la fruta de comodín a la hora de compensar la alimentación”. La obesidad infantil es uno de los grandes malos de nuestro tiempo, difícil de medirla y evaluarla con rigor y precisión pero sí se sabe a ciencia cierta que puede prevenirse con una alimentación rica en fruta y verduras y con actividad física o deporte. Estos factores además favorecen la disminución de enfermedades cardiovasculares, el tránsito intestinal y reducen los efectos negativos de los radicales libres.

El beneficio para la salud del consumo diario de al menos 5 raciones entre frutas y hortalizas, está bien documentado y comprobado. En una de estas 5 raciones, pueden considerarse los zumos o purés de frutas y hortalizas comerciales, ya que además es una forma cómoda de tomarlas. (Según la Asociación para la Promoción el Consumo de Frutas y Hortalizas “5 al día”, la fundación Española de dietistas Nutricionistas FEDN y el Comité científico de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN).

 

Las frutas aportan vitaminas, minerales y fibra. Es importante saber por qué son tan importantes estos nutrientes:

Vitaminas: La fruta destaca por su contenido de vitamina A y C. La primera sirve para desarrollar la visión y los huesos. La vitamina C ayuda también a fortalecer los huesos y encías, además de reparar los tejidos. Hay que tener en cuenta que la fuente principal de vitamina C, por no decir la única, es la fruta.

 

Minerales: En las frutas hay sobre todo potasio y magnesio. El potasio ayuda a que nervios y músculos se comuniquen y a que fluyan los nutrientes por las células. El magnesio es fundamental en la nutrición humana, sirviendo para las reacciones bioquímicas del organismo. El hierro es otro mineral que se encuentra en prácticamente todas las frutas aunque en poca cantidad. En este caso, hay que tener en cuenta que la vitamina C es esencial para que el hierro pueda absorberse de forma correcta, por eso es importante tomar estos dos nutrientes.

 

Fibra: Ayuda a la digestión y combate el estreñimiento. También sacia, algo muy importante teniendo en cuenta los datos de obesidad infantil.

Cámara Gamma

¿Cómo es un equipo de cámaragamma?

La cámaragamma, también denominada cámara de gammagrafía, detecta la energía radioactiva que es emitida desde el cuerpo del paciente, y la convierte en una imágen. La cámaragamma por sí misma no emite ningún tipo de radiación.

La SPECT involucra la rotación de las cabezas de una gammacámara alrededor del cuerpo del paciente para producir imágenes más detalladas (imágenes tridimensionales).

Una computadora ayuda a crear las imágenes a partir de los datos obtenidos por la cámara gamma.

Colesterol

 

El colesterol puede combinarse con otras sustancias en la sangre para formar placa que se pega a las paredes de sus vasos sanguíneos. Esta acumulación se llama arterioesclerosis.

¿Qué es el colesterol bueno (HDL), el colesterol malo (LDL) y la lipoproteína de muy baja densidad (VLDL)?

 

El colesterol bueno (HDL), malo (LDL) y lipoproteína de muy baja densidad (VLDL) son lipoproteínas, es decir, una combinación de grasas (lípidos) y proteínas. Los lípidos necesitan estar unidos a las proteínas para moverse en la sangre. Los diferentes tipos de lipoproteínas tienen distintos propósitos:

  • HDLsignifica lipoproteínas de alta densidad en inglés. En ocasiones se le llama colesterol «bueno» porque transporta el colesterol de otras partes de su cuerpo de vuelta al hígado. Su hígado luego elimina el colesterol de su cuerpo
  • LDLsignifica lipoproteínas de baja densidad en inglés. A veces se le llama colesterol «malo» porque un nivel alto de LDL lleva a una acumulación de placa en las arterias
  • Lipoproteína de muy baja densidad (VLDL en inglés). Algunos también la califican como colesterol «malo» porque contribuye a la acumulación de placa en las arterias. Pero la lipoproteína de muy baja densidad y el LDL son diferentes; la lipoproteína de muy baja densidad transporta triglicéridos y el LDL principalmente lleva colesterol

¿Qué causa el colesterol alto?

La causa más común del colesterol alto es un estilo de vida poco saludable. Esto puede incluir:

  • Hábitos alimenticios poco saludables, como comer muchas grasas dañinas. Un tipo, la grasa saturada, se encuentra en algunas carnes, productos lácteos, chocolate, productos horneados y alimentos procesados y fritos. Otro tipo, la grasa trans, se encuentra en algunos alimentos fritos y procesados. Comer estas grasas puede elevar su colesterol malo (LDL)
  • Falta de actividad física, con mucho sedentarismo reduce el colesterol bueno (HDL).
  • Fumar, lo que reduce el colesterol bueno (HDL), especialmente en las mujeres. También aumenta su colesterol malo (LDL)

¿Qué puede aumentar el nivel de colesterol en sangre?

Varias cosas pueden aumentar su riesgo de colesterol alto:

  • Edad: Los niveles de colesterol tienden a aumentar a medida que envejece. Aunque es menos común, personas jóvenes, incluyendo niños y adolescentes, pueden también tener colesterol alto
  • Historia familiar: El colesterol alto puede correr en familias
  • Raza: Ciertas razas pueden tener un mayor riesgo de colesterol alto. Por ejemplo, los afroamericanos suelen tener niveles más altos de colesterol Bueno (HDL) y malo (LDL) que los blancos
  • Peso: Tener sobrepeso u obesidad aumenta el nivel de colesterol

¿Qué problemas de salud puede causar el colesterol alto?

Si tiene grandes depósitos de placa en sus arterias, un trozo de placa puede romperse. Esto puede causar que se forme un coágulo de sangre. Si el coágulo es lo suficientemente grande, puede bloquear un poco o completamente el flujo de sangre en una arteria coronaria.

Si el flujo de sangre rica en oxígeno al músculo cardíaco se reduce o se bloquea, puede causar angina(dolor de pecho) o un infarto.

La placa también puede acumularse en otras arterias de su cuerpo, incluidas las arterias que llevan sangre rica en oxígeno a su cerebro y extremidades. Esto puede conducir a problemas como enfermedades de las arterias carótidasaccidente cerebrovascular y enfermedad arterial periférica.

¿Cómo sé si tengo colesterol alto?

Por lo general, no hay signos o síntomas de que tenga colesterol alto. Hay un análisis de sangre para medir su nivel. Cuándo y con qué frecuencia debe realizarse esta prueba depende de su edad, factores de riesgo e historia familiar. Las recomendaciones generales son:

  1. Para personas de 19 años o menores:
  • La primera prueba se aconseja entre los 9 y 11 años y nuevamente cada cinco años
  • Algunos niños pueden hacerse esta prueba a partir de los dos años si hay antecedentes familiares de colesterol alto, ataque cardíaco o derrame cerebral
  1. Para personas de 20 años o mayores:
  • Los adultos más jóvenes deben hacerse la prueba cada cinco años
  • Los hombres de 45 a 65 años y las mujeres de 55 a 65 años deben hacérsela cada uno a dos años

¿Cómo puedo bajar mi colesterol?

Puede bajar su colesterol mediante cambios en el estilo de vida saludables para el corazón. Estos incluyen un plan de alimentación saludablecontrol del peso y ejercicio regular. Si estos cambios en el estilo de vida no son suficientes, es posible que también deba tomar medicamentos. Hay varios tipos de medicamentos disponibles para reducir el colesterol (estatinas).

NIH: Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre

Beneficios de dejar de fumar

Porqué es importante dejar de fumar

Los fumadores que dejan de fumar, a cualquier edad, tienen menos riesgo de morir por enfermedades asociadas con el tabaco que los que continúan fumando. Además, mejoran mucho su calidad de vida:

  • Dejar de fumar a los 30 años: Los fumadores que dejan el tabaco alrededor de los 30 años de edad reducen su probabilidad de morir prematuramente por enfermedades relacionadas con fumar en más del 90%
  • Dejar de fumar a los 50 años: Los fumadores que dejan de fumar alrededor de los 50 años de edad reducen su riesgo de muerte prematura en más del 50% en comparación con quienes siguen fumando
  • Dejar de fumar a los 60 años: Mismo los que dejan el tabaco alrededor de los 60 años de edad o más viven más tiempo que los que siguen fumando

Cuanto antes se deja de fumar, más beneficios se obtienen.

Beneficios para la salud del fumador:

Los beneficios comienzan a sentirse enseguida y se multiplican de manera progresiva:

A los 20 minutos: disminuye la presión arterial

A las 12 horas: se normaliza el monóxido de carbono en sangre

Entre las 2 semanas y los 3 meses: mejora la circulación y la función pulmonar

Entre el primer y el noveno mes: disminuye la tos y la falta de aire, disminuye el riesgo de infecciones

Al año: el riesgo de enfermedad coronaria disminuye a la mitad, mejora la energía

5 años: el riesgo de cáncer de boca, garganta, esófago y vejiga disminuye a la mitad y el riesgo de cáncer de cuello y de ACV se iguala al de un no fumador

10 años: el riesgo de cáncer de pulmón disminuye a la mitad y también disminuye el riesgo de cáncer de laringe y de páncreas

15 años: el riesgo de enfermedad coronaria es similar al de un no fumador.

Otros beneficios:

  1. Mejora el gusto y el olfato
  2. Desaparece la tos de fumador
  3. Es más fácil subir escaleras y caminar varias cuadras sin cansarse.
  4. El pelo y la ropa huelen mejor.
  5. Mejora el aspecto y la salud de su piel

Qué es la EPOC

Descripción general de la EPOC

La enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) es una enfermedad crónica inflamatoria de los pulmones que obstruye el flujo de aire desde los pulmones. Los síntomas incluyen dificultad para respirar, tos, producción de mucosidad (esputo) y silbido al respirar. Es causada por la exposición a largo plazo a gases o partículas irritantes, en la mayoría de los casos del humo de cigarrillo. Las personas con EPOC tienen mayor riesgo de padecer enfermedades cardíacas, cáncer de pulmón y una variedad de otras afecciones.

El enfisema y la bronquitis crónica son las dos afecciones más frecuentes que contribuyen a desarrollar la EPOC. La bronquitis crónica es la inflamación del revestimiento de los bronquios, que llevan aire hacia y desde los sacos de aire (alvéolos) del pulmón. Se caracteriza por la tos diaria y la producción de mucosidad (esputo).

El enfisema es una afección en la cual los alvéolos que están en los extremos de las vías aéreas más pequeñas (bronquiolos) de los pulmones se destruyen como resultado de la exposición dañina al humo de cigarrillo y a otros gases y partículas irritantes.

La EPOC se puede tratar. Con el tratamiento adecuado, la mayoría de las personas con EPOC puede lograr un buen control de los síntoma y la calidad de vida, además de reducir el riesgo de otras afecciones relacionadas.

Cuidados para la EPOC en Mayo Clinic

Síntomas

Los síntomas de la EPOC no suelen aparecer hasta cuando ya se ha producido un daño significativo y, por lo general, empeoran con el tiempo, particularmente si el paciente sigue expuesto al humo del tabaco. Los pacientes con bronquitis crónica presentan una tos diaria y producción de mucosidad (esputo) como síntoma principal durante al menos tres meses al año en dos años consecutivos.

Otros signos y síntomas de la EPOC pueden incluir los siguientes:

  • Dificultad para respirar, sobre todo durante la actividad física
  • Silbido al respirar
  • Presión en el pecho
  • Tener que aclararse la garganta temprano a la mañana, debido al exceso de mucosidad en los pulmones
  • Una tos crónica que puede producir mucosidad (esputo), la cual puede ser transparente, blanca, amarilla o verdosa
  • Color azul en los labios o los lechos ungueales (cianosis)
  • Infecciones respiratorias frecuentes
  • Falta de energía
  • Pérdida de peso involuntaria (en los estadios más avanzados)
  • Hinchazón en los tobillos, los pies o las piernas
  • También es probable que las personas con EPOC tengan episodios llamados reagudizaciones, durante los cuales los síntomas empeoran más que la variación habitual diaria y duran al menos varios días.

Fuente y más información: Mayo Clinic / www.mayoclinic.org

Una transfusión cada dos minutos

Cada 14 de junio, en todo el planeta, se celebra el Día Mundial del Donante de Sangre, como una forma de concientizar de la importancia de difundir una de las prácticas de salud pública más importantes.

Todas las personas deben disponer de sangre y componentes ante un requerimiento transfusional. Por ello, es imprescindible contar con gente que en forma regular done sangre en forma voluntaria y desinteresada.

Una transfusión cada dos minutos

Cada dos minutos, una persona recibe una transfusión de sangre en Argentina, lo que implica una demanda de 1.300.000 donantes al año de los cuales sólo entre el 35 y el 40 por ciento son voluntarios, señalaron los especialistas.

«En Argentina se hacen un millón de transfusiones cada año. Eso significa que necesitamos 1.300.000 donantes por año para satisfacer las necesidades; si del 3 al 5 por ciento la población concurriera a donar dos veces por año se cubriría la necesidad en forma voluntaria», explicó Silvina Kuperman, médica pediatra y jefa del Centro Regional de Hemoterapia del Hospital Garrahan.

Si bien la resolución sanitaria 1508 de 2015 prohibió exigir el aporte de donantes a quienes necesitan una transfusión, en la práctica más de la mitad de ellas se llevan a cabo con la sangre aportada por personas reclutadas por familiares o allegados del enfermo que necesita esa operación.

«Esta situación es en primer lugar un problema para quien está atravesando una situación crítica y tiene que salir a buscar donantes», subrayó Kuperman.

En el mismo sentido, Gabriela Dabusti, presidenta de la Asociación Argentina de Hemoterapia, Inmunohematología y Terapia Celular, destacó la importancia de «migrar hacia el modelo en el que el total de los donantes sean voluntarios».

«El donante voluntario siempre es más seguro que el que viene por reposición, porque lo hace sin la presión de tener un familiar o conocido y más consciente de su situación y sus prácticas; por ejemplo, una persona que tuvo una práctica sexual de riesgo (sin protección) quizás no va a donar voluntariamente, pero si un familiar lo necesita sí», explicó.

Los datos porteños

En el caso de la Ciudad de Buenos Aires, según datos difundidos por el ministerio de Salud porteño, en el 2018 se hicieron 78 campañas externas de donantes voluntarios de sangre. El resultado: 4500 personas donaron y, más del 40 por ciento lo hizo en forma altruista, es decir, desligados de la reposición.

La Red de Medicina Transfusional del Ministerio de Salud porteño expuso que la cantidad de personas que se acercan a donar va en ascenso. Por ejemplo, en 2015 fueron 2954 los donantes, en el 2016, 3617 y en el 2017, 3905. También aumentó el porcentaje de los que donan sin pensar en que será para un conocido o familiar. Este porcentaje subió del 23,70% en el 2015 al 40,55% el año pasado.

«Gracias a todos los donantes se ha logrado obtener 109.671 componentes sanguíneos, transfundiendo a pacientes que lo requieren para salvar o mejorar su calidad de vida», detallaron los organizadores de las campañas que se extienden por toda la Ciudad.